Thursday Feb 03, 2022

Prevención

Las actividades de prevención de enfermedades se centran en los principales problemas de salud que se sabe que son susceptibles de intervención preventiva. En el ámbito de la salud pública, ha sido una práctica común categorizar los diferentes objetivos -o niveles- de la prevención a través de un continuo de «etapas de la enfermedad» en términos de prevención primaria, secundaria y terciaria. Muchos de ellos están relacionados con enfoques que pueden ser aplicados por el sector sanitario. Además, en algunos países, la salud pública aplica habilidades estratégicas y de planificación para mejorar la gestión de los servicios sanitarios.

Los componentes de la prevención en salud pública incluyen:

Prevención primaria: tiene como objetivo promover la salud y el bienestar de la población y prevenir las enfermedades y los daños antes de que se produzcan. Se considera un «enfoque ascendente» y se vincula a las actividades de promoción de la salud, incluidos los determinantes ambientales de la salud.

  • Las vacunas son una función clave de la prevención primaria.
  • Las vacunas recomendadas por la OMS incluyen:
    • Infancia: Bacillus Calmette-Guerin(BCG), hepatitis B, poliomielitis, difteria-tétanos-tos ferina (DTP), Haemophilus Influenzae tipo B (Hib), neumococo, rotavirus, sarampión, rubeola, virus del papiloma humano (VPH).
    • Adultos: vacunas para viajes.
    • Personas mayores: gripe, neumococo.

Prevención secundaria: pretende evitar la progresión de la enfermedad mediante la detección e intervención tempranas, por ejemplo:

  • Desarrollo infantil y salud materna: por ejemplo, lactancia materna, nutrición y peso, alimentación complementaria, suplementos alimenticios (e.p. ej., vitamina A, hierro y ácido fólico), presión arterial, tabaquismo, infecciones, hitos del desarrollo, salud mental y abuso.
  • Control y gestión de enfermedades transmisibles y no transmisibles, por ejemplo, cribado del cuello uterino; presión arterial alta; tabaco; alcohol; índice de masa corporal; enfermedades de transmisión sexual; infecciones transmitidas por la sangre; alta prevalencia de infecciones en determinados grupos de riesgo.

Prevención terciaria: rehabilitación, gestión y planificación sanitaria:

  • Aplicar el liderazgo y la gestión de la salud pública utilizando la evaluación, la rentabilidad, la priorización y la planificación para mejorar la calidad, la seguridad, la eficacia y la eficiencia de la prestación de los servicios sanitarios.
  • Reorientar los servicios sanitarios para que desempeñen un papel más importante en la prevención primaria y secundaria, mediante la prestación de servicios de atención primaria integrados y centrados en las personas, con el fin de reducir los costes y mejorar la sostenibilidad general de los resultados sanitarios.
  • Promover entornos saludables a través de hospitales y atención sanitaria que promuevan la salud para proporcionar un enfoque sistémico que mejore la salud de los pacientes y del personal.

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